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Reflexión de las Buenas Nuevas
PARA EL PROXIMO DOMINGO: Agosto 24, 2014
21er Domingo del Tiempo Ordinario

Lecturas del Próximo Domingo:
Isaías 22:19-23
Salmo 138:1-3, 6, 8
Romanos 11:33-36
Mateo 16:13-20

Cuando Jesús ordenó a Pedro que fuera la roca sobre la cual Él construiría Su Iglesia, Él hizo una promesa. Las puertas del infierno, Él dijo, hablando del inframundo que pertenece a los principados y los poderes de la oscuridad (ver Efesios 6), "jamas la podrán vencer."

Jesús no dijo que el infierno nunca ganaría batallas contra la Iglesia. Él dijo que las puertas del infierno no prevalecerian. Por supuesto que no lo harán; ¡las puertas no atacan! Las puertas protegen. Las puertas mantienen dentro de sus límites lo que ha sido encerrado por una cerca o una pared. ¿Conoces a alguien que es prisionero de sus pecados? ¿O de circunstancias infernales?

Los Cristianos no están llamados a tomar una postura defensiva contra los ataques e invasiones de los malhechores. Los Cristianos están llamados a tomar la ofensiva – estamos llamados a atacar las propias puertas del infierno, a derribarlas, y a vencer a los demonios que están tratando de arrastrar a la gente hacia su reino de miseria y muerte eterna.

Lo que Jesús hizo hace 2000 años para liberar a la gente del mal, aún lo hace hoy a través de tí y de mí.

Para los pecadores que quieren escapar del mal antes que sea demasiado tarde, Jesús dió a Pedro las llaves del Reino cuando le ordenó como el primer pastor (sacerdote y papa) del Cristianismo. Estas llaves han sido pasadas de generación en generación a través de la línea ininterrumpida de sacerdotes Católicos.

¿Qué son las llaves? Las puertas del infierno son desbloqueadas por los Sacramentos; ellas abren el camino a la vida eterna. Cuando un sacerdote "desata" (libera) la gracia y el perdón de Dios sobre un pecador arrepentido durante el Sacramento de la Reconciliación, o cuando un sacerdote "ata" a un hombre y a una mujer en el Sacramento del Matrimonio, es Jesús quien lo está haciendo a través de él.

El poder sobrenatural de los Sacramentos vence al mal cada vez que los tomamos en serio, y confiamos en las gracias que proveen.

Preguntas para la Reflexión Personal:
¿Dónde hay una puerta bloqueada en tu vida, que necesita ser abierta de modo que Jesús pueda rescatarte de la oscuridad? ¿Qué harás esta semana para utilizar los Sacramentos más profundamente?

Preguntas para Compartir la Fe en Comunidad:
¿Quién dices tú que es Jesús realmente, y cómo encuentras a Jesús en los Sacramentos? ¿Cuál Sacramento (Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Reconciliación, Matrimonio, Ordenación, o Unción de los Enfermos) es el más poderoso para tí personalmente? ¿Por qué?