Archives

Beato Cipriano M. I. Tansi

Beato Cipriano M. I. Tansi

Para evitar todos los errores serios en la vida, debemos evitar actuar precipitadamente. Podemos mantener este principio poniéndonos en la presencia de Dios y organizando y realizando nuestra tarea con Él. Si lo hacemos, ni el éxito ni el fracaso nos molestarán.

San Raimundo de Peñafort

San Raimundo de Peñafort

Que el Dios del amor y la paz ponga sus corazones en reposo y lo acelere en su viaje; que Él, mientras tanto, lo proteja de las perturbaciones de los demás en los rincones ocultos de Su amor, hasta que finalmente lo lleve a ese lugar de completa plenitud donde reposará para siempre en la visión de la paz, en la seguridad de la confianza y en el descanso de sus riquezas.

Beato Cipriano M. Tansi

Beato Cipriano M. Tansi

Una de las señales seguras del fervor y el progreso en la vida es el gozo y el compromiso. Cuando estamos satisfechos con Dios y con Su forma de lidiar con nosotros, se refleja en el rostro. El rostro brilla de gozo.

San Juan Damasceno

San Juan Damasceno

Háznos agradables a Él, para que podamos disfrutar de la felicidad con Él, viéndonos resplandecientes con la gloria de tu Hijo, regocijándonos para siempre, celebrando la fiesta en la Iglesia con aquellos que dignamente celebran a Aquel que trabajó para nuestra salvación a través de ti: Cristo, el Hijo de Dios y nuestro Dios. A Él sea la gloria y la majestad, con el Padre no creado y el Espíritu Santo y vivificante, ahora y para siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

San Juan Damasceno

San Juan Damasceno

Tus (los de María) labios fueron diseñados sólo para alabar a Jesucristo y para besarlo a él. Tu Corazón inmaculado y puro, siempre está atento hacia su amado y se dedica sólo a contemplarlo, a desearlo, a buscarlo y a estar junto a él.

Santa Catalina Drexel

Santa Catalina Drexel

Con mucha paz haz, en cada momento, lo que en ese momento se deba hacer. Si hacemos lo que cada momento requiere, eventualmente completaremos el plan de Dios, sea cual sea. Podemos confiar en que Dios se encargará del plan maestro cuando nosotros nos ocupamos de los detalles.

San Pedro Damián

San Pedro Damián

¿Cómo haces tú (María, Madre de la Misericordia) para aplacar la ira de nuestro Juez cuando está a punto de castigarnos por nuestras ofensas? Todos los tesoros de la misericordia de Dios están en tus manos. ¡Ah! Que nunca ceses de hacernos el bien: tú buscas la ocasión de salvar a todos los pecadores y de concederles misericordia.